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La
Eutonía fue creada por Gerda Alexander, quien nació en 1908 en
Alemania, pero desarrolló su obra en Dinamarca.
Gerda Alexander comprendió
que al trabajar con la capacidad del ser humano de moverse y desplazarse
en el espacio y la acentuación de esa conciencia, no sólo se mejora
la calidad de movimiento de la persona, sino que esto influye
también en su comportamiento general. Ello lo experimentó con
personas tanto sanas como enfermas, de las más variadas edades.
La Eutonía se desarrolló
como resultado de la observación precisa y cuidadosa que realizó
de sí misma y las dificultades en los movimientos que mostraban
sus compañeros y alumnos. Estas observaciones le facilitaron su
investigación sobre los fundamentos neurosicológicos de los movimientos
naturales del hombre.
Muy pronto se tornó
claro que al trabajar con la capacidad de moverse y desplazarse
en el espacio del ser humano, y al desarrollar en éste la conciencia
de dicha capacidad, no sólo se mejoraba la calidad del movimiento
del individuo sino que este trabajo influía en toda la persona.
A través de cuidadosas
experiencias y observaciones con gente, tanto sana como enferma,
de las más variadas edades, se fueron confirmando las observaciones
realizadas por Gerda Alexander y la validez de los trabajos por
ella desarrollados.
Los resultados
obtenidos con la aplicación de las técnicas de la Eutonía atrajeron
la atención de médicos e investigadores en el campo de la salud,
del arte, del deporte y, sobre todo, de la rehabilitación física
y de la pedagogía en general. Su influencia positiva se extiende
también a problemas neurológicos, ortopédicos y sicosomáticos.
La Eutonía
en Sudamerica
Durante los años
‘70, Gerda Alexander realiza seminarios y talleres en Argentina,
a partir de lo cual comienza el desarrollo de esta disciplina
en nuestro continente, alcanzando una significativa etapa con
el paso a la formación profesional de eutonistas al crearse la
primera Escuela Argentina y Latinoamericana de Eutonía, creada
y dirigida por la doctora Berta Vishnivetz en los años ‘80, con
una especialización de 4 años.
Los diplomados
de esta escuela crearon la Asociación Argentina y Latinoamericana
de Eutonía, organización que acredita la identidad profesional
para el ejercicio de ésta.
Posteriormente,
con la incorporación de la Eutonía a los planes de estudio de
las escuelas de Actuación Teatral y Pedagogía en danza de la Universidad
ARCIS, a partir de los años ‘90, esta disciplina comienza su desarrollo
chile.
Gerda
Alexander, la creadora
Durante la Segunda
Guerra Mundial emigró a Dinamarca, y es en 1940 cuando fundó “oficialmente”
su primera escuela de eutonía en Copenhague. A partir de entonces
la eutonía se difunde por Europa y en toda América.
En los años 30 contrajo fiebre
reumática y al realizar un movimiento espontáneo, descubrió un
remedio muy simple que le permitía aliviar los fuertes dolores,
continuó su investigación y, años más tarde, fundando la Escuela
de Eutonía en Copenhague
Gerda murió en
su patria adoptiva en 1994, procurando haber creado una pedagogía
que incidiera en la gente, produciendo un cambio positivo en su
conducta y educación.
Fue su manera de
colaborar para que la discriminación y la violencia social y religiosa
que había tenido lugar en su Alemania natal no volvieran a repetirse.
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