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Se
distinguía por ser muy obediente a las ordenes que le daban sus
superiores y profesaba un gran amor a su madre. A Parvati le gustaba
quedarse sola en su palacio y para que nadie la molestara ponía
a Ganesha de centinela en la puerta con la orden de no dejar pasar
a nadie y así evitar ser molestada.
En cierta ocasión
mientras su madre se bañaba él cuidaba su intimidad tratando de
que nadie irrumpiese en la casa. Cuando su padre Siva quiso entrar
en el palacio, Ganesha le negó la entrada pues no tenía la autorización
de su madre. Siva se enfureció y con su espada le cortó la cabeza
que saltó y rodó por una pendiente hasta desaparecer. Parvati
al oír los ruidos del altercado salió del palacio y encontró a
su hijo muerto, decapitado y ensangrentado por ser fiel y obediente
a las órdenes que había recibido.
Siva, aunque violento
e irascible, poseía un corazón bueno y arrepentido por su acción
mandó a un servidor que le trajese la primera cabeza que encontrase.
El criado lo primero que encontró fue un elefante. Le cortó la
cabeza y se la llevó al dios quien la puso de nuevo sobre los
hombros de su hijo para resucitarlo. Desde entonces Ganesha dejó
de ser un hermoso joven de rostro humano para convertirse en un
hombre rechoncho con cabeza de elefante, cuatro brazos, larga
trompa y orejas grandes.
Tal vez por este
hecho de ser el guardián de la casa cuando su madre deseaba estar
sola, los amuletos que se confeccionaban con su imagen y posteriormente
las figurillas de elefante en su forma animal están tan estrechamente
relacionados con la protección del hogar y de la familia y su
uso para estos fines está ampliamente extendido.
Los chinos tienen
la costumbre de colocar una estatuilla de elefante en los balcones
de las viviendas para protegerlas y para que el mal se aleje de
las casas.
Ganesha era el dios de la
buena suerte que proporcionaba ayuda y aseguraba el éxito, la
prosperidad y la paz. Pero sobre todo era el dios que ayudaba
a eliminar los obstáculos aplastando con su trompa todo tipo de
dificultades.
En la India se
cree que el elefante es un animal que posee una gran inteligencia,
por este motivo a Ganesha se le considera como el más inteligente
de los dioses. Era invocado por los escribas y los mercaderes
cuando tenían que iniciar algún negocio importante.
Todavía hoy se
utiliza en este sentido y son muchos los que colocan una figura
de elefante en sus casas para asegurar que el dinero no se escape,
para ayudar a realizar buenas inversiones y para tener suerte
en los juegos de azar.
Además de ser el
dios de los mercaderes y comerciantes es también el dios de los
escritores y literatos quienes le invocan cuando van a iniciar
una novela o poema. Cuando se invoca a Ganesha, llevamos un amuleto
con su figura o con la forma de un elefante estamos pidiendo la
inteligencia, el talento y la sabiduría necesarias para emprender
ciertas acciones en la vida con los mínimos obstáculos.
A lo largo del
tiempo este dios indio con cabeza de elefante empezó a transformarse
en el amuleto elefante que hoy conocemos y la forma animal del
mamífero terrestre más grande que hoy existe sobre la tierra de
alguna manera le robó el protagonismo a Ganesha. Aunque los hindúes
de la India y los budistas siguen siendo fieles a la figura humana
de este dios con cabeza de elefante y continúan utilizándolo en
su forma original como pequeño amuleto que suelen llevar alrededor
del cuello.
Durante la primera
mitad del siglo XX el elefante de la buena suerte adquirió una
gran fama en el mundo occidental. Se empezaron a fabricar pequeñas
figuras de plata, jade, marfil, ónice, ébano, y otros minerales
e incluso empezó a aparecer en las monedas.
Sin embargo para
que el amuleto diese buena suerte, la figura del elefante tenía
que adoptar una postura determinada. Tenía que estar de pie, en
posición de marcha y con la trompa levantada y doblada hacia atrás.
Según se cuenta la trompa levantada es muy importante porque impide
que la buena suerte se escape y se vaya hacia abajo desapareciendo.
Cualquier otra
postura nada tenía que ver con la magia que el animal otorgaba
a quien lo llevase. Este amuleto además de llevarse colgando alrededor
del cuello como protector personal se utiliza en forma de figurillas
de mayor tamaño talladas en ébano y otros materiales que se colocan
en el interior de las casas de frente a la puerta principal para
mantener alejadas las catástrofes y den buena suerte a sus habitantes.
El
elefante blanco
Basado en lo anteriormrntr
citado, se deriva el elefante blanco que para algunos autores,
en este caso sería el espíritu de este mamífero quien protege
la residencia contra todo mal o daño, además de atraer la fortuna
si se le coloca un billete doblado en la trompa.
Las figuras y estatuillas
que evocan la figura de este animal deben colocarse en el interior
de la casa y de espaldas a la puerta principal.
Con la trompa hacia
arriba es un eficaz amuleto de atracción de la buena fortuna o
suerte, siendo además protector de las influencias negativas.
Como amuleto, es ideal para asegurar los bienes obtenidos.
Los elefantes simbolizan
el trabajo en equipo y el buen funcionamiento en comunidad. Por
lo tanto, si usted tiene un socio, no dude en tener en su trabajo
un amuleto con forma de elefante.
Además de proteger
su ámbito de trabajo, el elefante es una figura adecuada para
beneficiar a la familia. En este caso es bueno tener un adorno
en el hogar. Ese amuleto será el guardián de los planes familiares.
No permitirá que el dinero se evapore y ayudará a invertir bien
el dinero y tener suerte en juegos de azar.
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