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Por
ello los utilizaron para realizar hechizos y crear mancias, para
lo cual tomaban un puñado de ellos y los esparcían
sobre la arena.
Continuando
esta tradición, magos brasileños desarrollaron el
juego de los buzios.
Los
buzios o caracoles filipinos son de tamaño pequeño,
de color blanco, tienen un círculo anaranjado rojizo en
la parte externa, y no presentan la típica terminación
en forma de espiral de los caracoles comunes.
Según
los estudiosos y practicantes de los buzios, estos caracoles tienen
el poder de atraer la buena fortuna y el dinero, por lo que es
frecuente ver que se los usa como adorno en el cabello.
Originalmente
los buzios eran arrojados suavemente sobre el suelo y se daba
interpretación a las formas y dibujos que formaban al caer
al azar.
Actualmente
es muy frecuente ver que el consultante toma con sus dos manos
a los buzios ( 9 caracoles o 12 caracoles, dependiendo de la línea
que se práctique) y, pensando en el asunto que lo aflige,
los deja caer sobre un tablero de 12 casilleros.
Luego, el operador interpretará solamente los caracoles
que hayan caído sobre su base, y de acuerdo a la cantidad
y posición sobre cada casillero, de acuerdo a la siguiente
relación:
- 1 buzio abierto - coresponden
a la entidad Caboclo Giramundo.
- 2 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Caboclo Pena Branca.
- 3 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Caboclo Oxossi.
- 4 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Cabocla Jupira.
- 5 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Caboclo Ubiratán.
- 6 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Caboclo Araribóia.
- 7 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Cabocla Jurema.
- 8 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Caboclo Jaceguai.
- 9 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Cabocla Uitacira.
- 10 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Cabocla Tupiara.
- 11 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Cabocla Uitatiara.
- 12 buzios abiertos - coresponden
a la entidad Caboclo Grande-Pajé.
Fuentes:
Pitonisas,
la guía esotérica de internet
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