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En
joven pastor llamado Kaldi, tomando cuenta de su rebaño de cabras
en una montaña árida y resecada en la Absínia, hoy Etiopía (donde
solamente algunas pobres matas esqueléticas conseguían incrustar
sus raíces en las rocas), sufrían de estos cambios de estado
de animo, se quedó inquieto, pues estaba convencido de que sus
cabras estaban poseídas por el diablo.
Una noche él siguió
a sus animales y los vio que obtenían un gran placer por los pequeños
granos rojos que se encontraban bajo el arbusto que nunca había
visto.
A finales de algunos
minutos de esta comida imprevista, las cabras y el "viejo chivo"
comenzaron a bailar a la luz de la luna.
Kaldi recogió algunos
granos y los comió con tanto placer que le quedó en su boca una
agradable sensación de frescor. El resultado fue inesperado: así
como los carneros, Kaldi comenzó a bailar.
Nunca hubo en la Tierra un
pastor Tan alegre. Kaldi le comentó sobre los frutos a un monje
de la región, que decidió los experimentar.
El pastor recolecto
los frutos y acudió al convento de los monjes misioneros, en donde
secaron las semillas sobre el fuego y las hirvió, después bebió
una taza de ese extraño liquido y esa noche el religioso cumplió
con todos sus rezos y meditaciones, mientras que sus compañeros
se adormilaban por las fatigas del día, así por medio de estos
monjes viajeros comenzó a extenderse la costumbre de la bebida
del café.
Este descubrimiento
se esparció rápidamente entre los monastérios, creando una gran
demanda por la bebida. Las evidencias muestran que el café fue
cultivado por primera vez en monastérios islámicos en el Yêmen.
El uso del café empezó
naturalmente en los países en donde el árbol tuvo su patria originaria,
extendiéndose después por Persia y Turquía. Amurates III y Mahometo
IV, entre otros soberanos, prohibieron, bajo penas muy severas,
que se frecuentasen los numerosos establecimientos en que se expendía
el café, y que, como más tarde en Europa, eran el sitio de reunión
favorito de los políticos descontentos.
El primer café europeo
parece haberse establecido en Marsella en el siglo XVII probablemente
como consecuencia de haber llevado la afición á esta bebida los
caballeros de Malta y otros viajeros, y en 1630 se estableció
el cabaret Renard, en el Jardín de las Tullerías, en París, donde
acudía el mundo elegante y levantisco de la Fronda.
El primer establecimiento
con el nombre de Café, fue abierto al público en 1643 por Levantin,
en el mismo Jardín de las Tullerías. Un armenio llamado Pascal
fundó otro establecimiento semejante en la feria de San Germán,
y después transportó esta industria á Londres.
El padre de los cafeteros
modernos fue Procopio, siciliano que fundó diez años después el
antiguamente famoso café de su nombre, en París, calle des Fossés-Saint-Germain,
punto de cita de lo más selecto de la Literatura y de las Artes,
y donde más tarde se reunían y discutían los Voltaire, Diderot,
Holbach y demás filósofos célebres, reformadores del pensamiento
humano y precursores de la revolución del 89.
En España, el café es
introducido de la mano de los Borbones y los comerciantes italianos,
aproximadamente a mediados del siglo XVIII.
Algunas fechas claves
Estas son algunas de
las fechas claves de la evolución del café, desde
su origenes hasta la actualidad tal y como los conocemos.
- Año 1900 se envasó el
primer café al vacío.
- Año 1901 se creó el primer
café soluble instantáneo.
- Año 1903 aparece el primer
café descafeinado.
- Año 1946 se perfecciona
la máquina que permite tomar el café exprés.
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