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Así vemos que muchas
veces el café se prepara tras la audición de una serie de melodías
que predispongan a la apertura de los sentidos o bien cuando adivino
y consultante ya han charlado amistosamente y ambos se conocen.
Por supuesto, tenemos la
modalidad de "auto oráculo" que consiste en ser uno mismo quien
prepara el café y quien lo lee. Para la práctica de la cafeomancia
es necesario el café y nada más, salvo azúcar fino. No servirá
pues, el clásico café con leche o un manchado y menos todavía
un carajillo. Debe ser café, café y no soluble.
Método de la
taza
Usaremos siempre
que sea posible tazas cuyo interior sea blanco. Prepararemos un
café pensando que tras degustarlo procederemos a efectuar el oráculo.
De esta forma, ya lograremos la relajación y concentración necesarias.
Después haremos el café con
normalidad, preferentemente en el fuego, evitando las clásicas
cafeteras americanas en las que se vierte agua sobre un filtro
con café molido y desechando también las cafeteras eléctricas.
En definitiva,
las más prácticas son las clásicas cafeteras italianas,
pero las mejores y correcta forma de preparación es el
cafe a la turca, vertiendo directamente el cafe en una cafetera
de cobre. Serviremos el café en la taza.
La beberemos tranquilamente,
al tiempo que reflexionamos sobre aquello que pretendemos saber.
Cuando hayamos terminado de beber, esperaremos un minuto o dos.
Acto seguido formularemos
la pregunta en voz alta y voltearemos la taza colocándola boca
abajo sobre un plato. Esperaremos unos cinco minutos y después
podremos proceder a su lectura.
Interpretación
de la taza
Una vez hayan pasado
los cinco minutos de volteo de la taza, la colocaremos frente
a nosotros, situándola de forma que el asa quede a las 12 de un
reloj imaginario.
Para interpretar,
consideraremos que el borde de la taza estará asociado con el
futuro más lejano, nos hablará también de viajes, desplazamientos
etc.
El fondo de la taza se vincula
al amor, las relaciones sentimentales y todo lo que tenga relación
directa con el afecto, familiar o de pareja. Por lo que se refiere
a las paredes, regirán el presente.
Para este sistema,
como en casos anteriores, será de gran validez la observación
de las figuras o manchas.
Lo recomendable es dejarnos
llevar por la primera impresión, dicho de otro modo, si al primer
golpe de vista una mancha nos recuerda a una serpiente, anotaremos
dicha idea, en lugar de pensar ¿es una serpiente, una cuerda o
una anguila?
Y por último, dado que hemos
colocado la taza sobre el plato, también debemos ver si hay en
él algún resquicio que pueda ser interpretado, pues ella nos llevará
a la interrelación de tres tiempos, presencia del pasado y del
presente en un futuro que lo reivindica.
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