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El
modelo establece que la formación de dimensiones no es aleatoria,
sino que se basa en patrones que combinan entre 3 y 7 posibilidades,
y considera plausible la existencia de más universos con otras
combinaciones dimensionales, si bien el de tres dimensiones aparece
como el más interesante y complejo.
Nuestro Universo
tendría tres dimensiones espaciales visibles y seis ocultas, según
un nuevo modelo teórico elaborado por Andreas Karch, de la Universidad
de Washington, y Lisa Randall, de la Universidad de Harvard. Habría
asimismo otros universos con siete dimensiones espaciales visibles
y dos compactas, según el mismo modelo, que demuestra teóricamente
que la naturaleza favoerece la creación de universos con tres
o siete dimensiones visibles, sin recurrir a otras combinaciones.
Los resultados de esta investigación han sido publicados este
mes en Physical Review Letters y fueron anticipados en versión
integra por Arxiv el pasado agosto.
" UN NUEVO
MODELO ESTABLECE PATRONES NUMÉRICOS DEL 3 Y EL 7 PARA LA EVOLUCIÓN
CÓSMICA "
Según la Teoría
de las Supercuerdas, el Universo tiene como mínimo diez dimensiones,
nueve dimensiones espaciales y una temporal, pudiendo elevarse
a once el numero de dimensiones posibles según te Teoría M. Sin
embargo, hasta ahora no se sabía si las combinaciones de estas
dimensiones podían ser aleatorias (dos espaciales, siete ocultas,
cuatro espaciales, tres ocultas…) o respondían a un patrón cósmico.
Lo que han hecho
Karch y Randall es utilizar las matemáticas para calcular cómo
habría sido la formación del Universo inmediatamente antes y después
del Big Bang, esa gran explosión cósmica que se cree dio origen
a la vida, la materia y el pensamiento. Y descubrieron que la
evolución del Universo responde a un patrón numérico para determinar
las dimensiones que estructuran cada manifestación física.
Los primeros momentos
Karch y Randall
modelaron cómo se habría organizado el Universo en los primeros
momentos y cómo se expandía y se diluía. El modelo evolucionó
espontáneamente y encontraron que las branas (membranas multidimensionales
características de ese momento cósmico) se diluían, mostrando
las que sobrevivían entre tres y siete dimensiones. Las branas
existen en varias dimensiones espaciales, del uno al nueve, y
son consideradas como objetos dentro de la llamada Teoría de las
Supercuerdas.
Los investigadores
han descubierto que el cosmos evolucionó y que dichas branas se
fueron concretando, sobreviviendo y desplegándose siempre en tres
o siete dimensiones. Ellos creen en consecuencia que nuestro Universo
comenzó formando estas branas según se expandía, lo que ha sido
denominado “principio de relajación” (relaxation principle), que
es un principio de selección por el cual el Universo “elige” naturalmente
entre el vacío y la configuración de formas en el mayor número
posible.
Lo que estableció
este modelo es que las branas se generan siguiendo los patrones
numéricos del 3 y el 7, creando así las universos de diferentes
combinaciones de dimensiones. En nuestro Universo todo lo que
vemos y sentimos está contenido en una de esas branas, que en
nuestro caso es tridimensional.
Eso es lo que Randall
y Karch han inferido de las matemáticas. Los investigadores señalan
además que existen otras realidades que podrían hallarse escondidas
para nuestra percepción en el Universo: regiones en cinco dimensiones,
en nueve, etc., que los humanos no podemos percibir, pero cuya
geometría empieza a ser descrita por las matemáticas. Hay regiones
que se experimentan en 3D. Hay regiones que se sienten 5D. Hay
regiones que se sienten 9D. Estas dimensiones extras son infinitamente
grandes. Nosotros sólo estamos en un lugar que se experimenta
en 3D para nosotros , asegura Karch en un comunicado de la Universidad
de Washington.
Variación
del universo en otras dimensiones
En una realidad
tridimensional, fuerzas como el electromagnetismo (la interacción
electromágnetica es la que se da entre las partículas con carga
eléctrica) operan sólo tridimensionalmente y se comportan según
las leyes tradicionales de la física: su fuerza disminuye con
la distancia. Pero los investigadores señalan que, en el caso
de la gravedad, ésta atraviesa todas las dimensiones, incluso
aquéllas que no reconocemos con nuestra percepción.
Según ellos, la
fuerza de la gravedad, en las siete dimensiones, disminuiría mucho
más rápidamente que en el mundo de tres dimensiones. Una alteración
de este tipo en la gravedad, generaría una realidad tremendamente
extraña: por ejemplo, no habría planetas que girasen alrededor
del Sol con órbitas estables. No se puede definir cómo sería ese
mundo de siete dimensiones, porque es imposible de imaginar para
nuestra percepción, pero en cualquier caso, los sistemas planetarios
no existirían tal y como los conocemos.
¿Qué habría al
otro lado del universo? Según Karch, en un mundo de siete dimensiones
la fuerza de la gravedad sería muy débil, y no habría planetas
orbitando alrededor de estrellas. La vida, e incluso la existencia
tal y como la conocemos, no podría desarrollarse en ese tipo de
universos. La posibilidad de tener galaxias, estrellas y sistemas
planetarios hace a nuestro Universo el más interesante y complejo
de la diversidad dimensional.
Fuente:
Protocolo
7
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