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nivel internacional, el papa recibe el trato de jefe de Estado y el título honorífico
y protocolario de Su Santidad (abreviado S. S.). Igualmente, es el representante
por excelencia de la Santa Sede, la cual tiene personalidad jurídica propia, canónica
e internacional.
Conforme
a la tradición católica, el papado tiene su origen en el apóstol de Jesús: San
Pedro, quién fuera constituido como primer papa y a quién se le otorgó la dirección
de la Iglesia y primado Apostólico. Hasta el pontífice presente, la Iglesia católica
enumera una lista de 265 papas en los dos milenios de historia de dicha institución.
Cabe destacar que conforme a otros credos no católicos, tanto la primacía de Pedro,
como la sucesión papal y hasta el papado mismo no son considerados como verdaderos
o se interpretan bajo sentidos diversos al sentir católico. Como
jefe supremo de la Iglesia tiene las facultades de cualquier obispo, y además
aquellas exclusivas inherentes a la cátedra petrina, entre ellas: la declaración
universal de santidad (canonización), ordenación de cardenales y la potestad de
declarar dogmas o declaración ex cathedra. Ésta última es una de la más controvertidas
por implicar la llamada infalibilidad papal, por la cual, conforme a la teología
católica, el Pontífice está exento de cometer errores al momento de promulgar
una enseñanza dogmática en materia de fe y moral. Origen
de la palabra Papa Popularmente
se cree que PAPA es un acrónimo del latín Petri Apóstoli Potestatem Accipiens
(El que sucede al apóstol Pedro). Sin embargo, en el latín clásico significaba
‘tutor’ o ‘padre’; dicho término proviene a su vez del griego páppas, que significa
‘padre’ o ‘papá’, término usado desde el siglo III para referirse a los obispos
en el Asia Menor y desde el siglo XI exclusivo del Romano Pontífice. Durante
los primeros siglos de la historia del cristianismo, la expresión Papa se usaba
para dirigirse o referirse a los obispos, en especial a los metropolitas u obispos
de diócesis mayores en extensión o importancia. Así, Cipriano de Cartago, por
ejemplo, es llamado papa (cf. Epist. 8, 23, 30 etc.). La primera vez que se tiene
constancia del empleo de esta expresión para el obispo de Roma es en una carta
de Siricio (cf. Carta VI en PL 13, 1164), a fines del siglo IV. Sin embargo, seguía
utilizándose indistintamente para otros obispos. Hay que esperar a Gregorio VII
para un uso ya exclusivo del obispo de Roma. Origen
del Papado La visión
de la Iglesia Católica de los relatos evangélicos en torno al apóstol Simón Pedro
(conocido como San Pedro) resalta su preeminencia sobre los demás apóstoles: Jesús
le da un nombre especial, Cefas (Roca), el cual señalaría la futura misión del
apóstol. Además, en los listados de apóstoles los evangelistas siempre lo nombran
en primer lugar (a pesar de no haber sido el primero en recibir la llamada de
Jesús), incluso utilizando el título de "el primero". Con
todo, el pasaje evnagélico clave es Mateo 16, 13-20, donde Jesús (más adelante)
hace entrega a Pedro de las "llaves del reino de los cielos" y se refiere a él
como la roca sobre la cual fundaría su Iglesia. Luego de la resurrección, Jesús
nuevamente le menciona su papel: "Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas",
donde apacentar en términos bíblicos es ‘gobernar’. Por
ello, según la visión de la Iglesia Católica, el evangelio reflejaría la voluntad
de Jesucristo de que sus discípulos permanecieran unidos bajo la dirección de
Pedro, a quien Jesucristo dio ese nombre en un momento solemne, llevando a sus
apóstoles a una ciudad edificada junto a una roca, Cesarea de Filipo: Y
yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta roca, Yo edificaré mi Iglesia y el poder
del infierno no prevalecerá contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de
los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos;
y todo lo que desatares sobre la tierra será también desatado en los cielos. Mateo,
16, 18-20 |
La
interpretación de las llaves del Reino de los Cielos actual no se hizo hasta el
papa Gregorio VII. La interpretación más común de los Padres de esta metáfora
es la predicación de Pedro, el cual abrió el Reino de los Cielos a los judíos
y a los gentiles. En
los Hechos de los Apóstoles se mostraría el papel de dirección que tiene Pedro:
se encarga de iniciar la dirección del que tomaría el lugar de Judas, el primero
en salir a hablar después de la venida del Espíritu Santo, el primero en hablar
en el concilio de los apóstoles. Todo ello es interpretado por la Iglesia Católica
como muestra del papel y misión que Jesús dio a Pedro en relación con la Iglesia
que él supuestamente fundaría. Por
tales motivos Pedro es considerado dentro de la Iglesia Católica como el primer
papa. Aunque en aquel tiempo no llevaba el título pero sí la misma función y autoridad.
Pese a esto, muchos Padres de la Iglesia dicen que la piedra a la que se refiere
Cristo es su confesión, no Pedro; pero sin rechazar el pontificado. |