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La creencia generalizada
que se tiene en el catolicismo sobre los santos de la iglesia
es que éstos son beatos que el Papa canoniza o beatifica después
de muertos. Para ello el candidato para “santo” deberá reunir
varios prerrequisitos, entre los cuales está el haber realizado
milagros u otros hechos sobrenaturales.
En realidad, los
candidatos para la santificación son escrupulosamente investigados
o examinados por la curia romana, los cuales reportan sus resultados
al Papa de turno para que éste los eleve a la categoría de santos.
Muchas veces los
candidatos, ya fallecidos todos, deben esperar años para ser consagrados
como santos por el Papa de turno. Nunca se santifica a ningún
católico vivo. Esto significa que los “santos católicos” son un
pequeño grupo de católicos fallecidos (una minoría privilegiada)
que gozan del honor y la honra de la feligresía en general, y
que son tenidos como intermediarios en las plegarias.
Pero ... Quienes
y qué fueron las Santas y los santos ? Son los héroes de
cada día. Héroes de la Fe y del Amor. La santidad cristiana no
es una perfección levantada sobre virtudes abstractas. Entre el
filósofo cristiano, que ordena su vida según una ética rigurosa,
y el santo, hay una diferencia sustancial. El primero sirve a
una idea, el segundo imita a una persona. El santo es la reproducción
de Cristo.
Pero los santos,
como limitados, no pueden agotar el modelo que pretenden reproducir.
Ya es mucho que nos den alguna faceta del mismo, algún rasgo saliente
que nos recuerde a Cristo. No hay dos santos iguales como no hay
dos hombres iguales. Lo que se hereda con la sangre y se adquiere
con la educación no es lo mismo en cada hombre y en cada mujer.
Sobre esta materia humana trabaja el Espíritu de Jesús, para que
la fisonomía de cada santo y de cada santa conserve sus trazos
característicos e inconfundibles, sin que resulte la reproducción
en serie del mismo cliché. Los santos difieren sorprendentemente
unos de otros, aunque todos conserven un aire de familia, que
les viene de su parecido común con Jesús.
Los santos no fueron
estatuas. Vivieron, se movieron, conversaron y también, a veces,
pecaron. Ante sus contemporáneos no siempre tuvieron aquella aureola
que se les colocó el día de su canonización. Sus vidas pueden
ejercer una saludable influencia sobre nosotros, estimulándonos
a la santidad precisamente por el sistema pedagógico más eficaz:
el ejemplo. Debemos conocerlos y amarlos para que nos enseñen
y ayuden en el camino del seguimiento cristiano.
Los Santos Católicos
Para encontrar
el santo por orden alfabetico, pulza sobre la letra de la inicial
del mismo:
| A
| B |
C | D
| E |
F | G
| H |
I | J
| K |
L | M
| N |
O | P
| Q |
R | S
| T |
U | V
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X | Y
| Z |
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