Muchas de las dificultades y
conflictos emocionales de nuestra vida presente tienen su origen
en experiencias traumáticas o dolorosas vividas en existencias
previas. Estas experiencias no se agotan con la muerte y dejan
una secuela emocional que queda grabada en lo más íntimo de
nuestro ser y se proyecta hacia las vidas subsiguientes. En
el instante de dejar el cuerpo el alma puede llevarse consigo
un pesado lastre constituido por emociones encontradas. El miedo,
la culpa, la angustia, el desamparo y otros sentimientos se
entremezclan con la ira, el odio, la furia o la sed de venganza.
Estas emociones se instalan en el alma en forma de energía.
Estas energías emocionales originan a su vez patrones de conducta,
mandatos y creencias, reacciones estereotipadas y una compulsión
a la repetición que condiciona nuestro accionar cotidiano. Frente
a las distintas circunstancias que nos toca vivir cada día,
reaccionamos sin saberlo impulsados por estas fuerzas provenientes
del pasado. Cuanto más insólita y fuera de lugar es una reacción,
más probabilidades tiene de tratarse de una emoción originada
en un evento de otra vida. Para el alma el tiempo no existe.
Todo está allí, al mismo tiempo. En realidad estamos viviendo
muchas vidas al mismo tiempo.
Cuando frente a una situación
determinada, reaccionamos emocionalmente sin poder evitarlo
se debe a que en un nivel inconsciente nuestra alma está reviviendo
una experiencia que se reactivó por analogía con la situación
presente. Por ejemplo, imaginemos a una persona con claustrofobia.
Cada vez que se encuentra en un lugar cerrado experimenta angustia,
ahogo y una sensación de muerte inminente. Eso es lo que se
objetiva a nivel físico consciente. Pero en otro nivel, su alma
puede estar recordando una muerte por asfixia en un derrumbe
de una mina. La persona no tiene conciencia de esto pero como
su alma está reviviendo esa experiencia entonces experimenta
todas las sensaciones físicas y emocionales de la muerte anterior.
Cada vez que se enfrenta a la posibilidad de quedar atrapada
en un lugar cerrado experimentará las reacciones emocionales
de la claustrofobia sin poder evitarlo.
¿ Cómo
funciona la Terapia de Vidas Pasadas ?
La base del accionar terapéutico
de la TVP es la revivencia del trauma original y se denomina
regresión a la experiencia terapéutica en sí misma. Por medio
de la regresión la persona revive el hecho traumático original
que está provocando el problema actual.
¿ Cómo se llega a revivir
el trauma original ?
Personalmente yo trabajo con
el estado expandido de conciencia. Este estado es totalmente
diferente del de la hipnosis. La expansión de la conciencia
significa tener conciencia del aquí y ahora al mismo tiempo
que se tiene conciencia en otra dimensión. Al encontrarse la
persona con su conciencia expandida se produce el encuentro
con su alma o, si lo prefieren con su Yo superior. En ese estado,
no existe el tiempo. Todas las experiencias están en el alma
al mismo tiempo y es el alma quien revisa sus experiencias pasadas
y trabaja con ellas hasta desprenderse de las energías emocionales
que la perturban.
Estar en un estado expandido
de conciencia es estar en contacto con el alma. En ese estado
es posible traer a la conciencia habitual la experiencia traumática
responsable del problema actual. Al revivir el hecho traumático
original la persona siente y experimenta en su cuerpo todas
las sensaciones y emociones como si estuviese allí. Si le clavaron
una lanza, siente el dolor al entrar la lanza en su carne. Si
cayó a un precipicio, experimenta el vértigo de la caída y el
impacto al golpear contra el suelo. Si murió en el derrumbe
de una mina deberá experimentar el ahogo, la desesperación,
el pánico y la asfixia hasta agotar todas esas sensaciones.
No basta con recordar. Es la revivencia de los traumas del pasado,
con toda su carga de emociones y sensaciones, lo que depura
el alma y borra el síntoma. Cuando la energía es liberada, desaparece
el síntoma.
Si bien es cierto que la esencia
de la TVP es el trabajo con nuestras vidas pasadas, la experiencia
terapéutica no se agota aquí. Como regla general los incidentes
de vidas pasadas son reactivados por circunstancias traumáticas
que ocurren durante la vida fetal, el nacimiento y la primera
infancia. Si en una vida pasada una persona murió ahorcada y
en su vida actual nació con el cordón umbilical enroscado en
su cuello, en el instante de nacer habrá experimentado el mismo
ahogo que experimentó en su muerte anterior. Este episodio es
lo que reactiva la memoria emocional a nivel inconsciente que
más tarde se manifestará como un síntoma físico para el cual
no se encuentra solución. En la regresión se deben explorar
y trabajar las experiencias de las etapas tempranas de la vida
actual que pudieran haber reactivado la memoria emocional del
pasado anterior.
¿ Qué se puede trabajar con
la TVP ?
Básicamente todo lo que es motivo
de consulta habitual para un psicoterapeuta. Fobias, miedos,
angustia, depresión, bloqueos, sentimientos de culpa, fracasos
reiterados ya sea a nivel afectivo o material, perturbaciones
de la conducta, disturbios sexuales, conflictos vinculares,
tendencia suicida y enfermedades psicosomáticas como alergias,
broncoespasmos o psoriasis entre otras.