10 razones para viajar en bicicleta

 

Muchas de nosotras cuando pensamos en viajar en bicicleta por primera vez, nos entran las dudas:

– Ostras es que eso tiene que ser muy cansado, yo no estoy preparada, es muy peligroso, no sé de mecánica…

Y es que tal vez no sea la manera más cómoda y lujosa de viajar, pero te aseguro que no solo merece la pena ir con nuestra compañera de dos ruedas, sino que se convertirá en la mejor manera de hacerlo.

Todas las personas que lo prueban, acaban repitiendo. Por algo será.

Así que haya van mis 10 razones principales por las que realizar cicloturismo es lo más de lo más y deberías probarlo.

1) Vas a la velocidad ideal para viajar

La bicicleta te da la oportunidad de poder observar todo lo que te rodea desde primer plano. Sin cristales ni filtros de ningún tipo que te separen de la realidad.

Poder ver cada insecto, cada animal que pasa cerca del camino o carretera. Darte cuenta de qué hay plantado en cada campo, de qué color es cada casa, los rasgos de cada persona con la que te cruzas…

Aprender a disfrutar de cada detalle, de cada mirada, es una de las cosas que más me aporta viajar en bicicleta.

Al fin y al cabo, estamos de vacaciones, ¿para que queremos ir más rápido?

2) Llegas a sitios que nunca antes habías imagino

Viajar de manera autónoma hace que llegues a sitios que están fuera totalmente de la típica ruta turística. Que tal vez no hay nada extremadamente sorprendente que ver, pero donde te puedes empapar de la realidad más pura de la región o del país donde estas.

Si además en estos sitios quieres comer, comprar algo o incluso quedarte a dormir en alguno de sus establecimientos, lo harás al más estilo local.

Si te gustan los sitios donde eres el único extranjero, desde luego viajar en bicicleta te da esa oportunidad constantemente.

3) Es la manera más humilde de acercarte a las personas

No es lo mismo llegar a un núcleo poblacional en autobús turístico que hacerlo en bicicleta, cansada, sudada, llena de polvo y algún que otro pequeño dolor por el cuerpo. Las personas locales empatizan mucho más contigo, te intentan ayudar en todo lo que puedan incluso aunque no lo necesites.

No eres un turista normal, y eso hace que conectes más con las personas locales.

Te sorprenderá la gente que te ofrece agua, algo de fruta, se quiere hacer fotos contigo, o si estás en apuros te pueden incluso llevar hasta el lugar donde pueden solucionarte el problema.

Es en estos momentos donde te darás cuenta de la gran bondad que hay en el mundo. La mayoría de personas que te encuentres en el viaje van a intentar ayudarte en todo lo que puedan. Déjate guiar por la intuición, sé precavida y la posibilidad de que topes con una mala persona se verá totalmente reducida.

4) Te ofrece mucha libertad

Tú eres la dueña total de tu tiempo y de las decisiones que tomas y es que: puedes ir al ritmo que quieras, parar a comer y dormir donde quieras, hacer fotos cuando lo creas conveniente… Solo dependerás de los compañeros y de si has reservado algún restaurante o alojamiento. El resto: ¡está en tus manos!

5) Es el vehículo más sostenible con el medio ambiente

Ideal para los amantes de la naturaleza como tú y como yo. No contamina, reduciendo de esta manera las emisiones de CO2 y por ello también el cambio climático.

Sin ninguna duda: el futuro de la movilidad está en las bicicletas.

6) Beneficios físicos

Todos sabemos lo grandes beneficios de practicar actividad física: fortalecimiento muscular, trabajo cardiovascular, disminución de colesterol, fortalece el sistema inmunólogo, activación de las hormonas serotonina, dopamina y endorfinas que nos hacen dormir mejor y ser más felices… ¿Sigo?

7) Beneficios psicológicos

La actividad física también ayuda a: reducir el estrés y la ansiedad, desconectar de la rutina y los problemas diarios, aumenta la autoconfianza, previene de enfermedades degenerativas como el Alzheimer, etc.

8) Amplias tu zona de confort

Tanto en aspecto físico, ya que contra más en forma estás, más tarda la fatiga en aparecer en tu cuerpo; como en lo psicológico.

Viajar en bicicleta te hace enfrentarte a situaciones a las que no estás acostumbrada, y no te queda más remedio que aprender a resolver tus problemas de manera autónoma. Es un reto constante de crecimiento personal que te servirá muchísimo en tu día a día para afrontar los problemas con una actitud más positiva.

9) Valoras mucho más los aspectos básicos de la vida

Parar a comer o a descansar después de llevar horas encima de la bicicleta se convierte en un gran placer. La gran satisfacción que produce llegar a un sitio por tu propio esfuerzo y decir: ¡Me lo merezco! Tengo que recuperar todo lo gastado durante el día.

Por lo hablar de la práctica del minimalismo con nuestras pertenencias (ropa y demás enseres) durante el viaje, y al llegar a casa te sorprendes al ver tanta cosa en los armarios.

Viajando en bici te darás cuenta de que necesitamos muchas menos cosas materiales de las que imaginamos.

10) Reconectas con la naturaleza

¿Crees que es casualidad el aumento en los últimos años de alergias, enfermedades respiratorias, hiperactividad, falta de Vitamina D, sedentarismo, obesidad, ansiedad o estrés? No, no es casualidad: estas son algunas de las consecuencias del Trastorno por Déficit de Naturaleza (R. Louv). Vivir en las ciudades rodeados de asfalto y luces artificiales todo el tiempo tiene sus consecuencias.

Practicar actividad física al aire libre ayuda a erradicar este trastorno cada vez más común entre los humanos.

¿Y vosotras? ¿Por qué viajáis o queréis viajar en bicicleta? Estaré encantada de leer vuestros comentarios.

¡Un abrazo!