Soy Sandra Cuello y vengo a revolucionar el concepto de viaje
¿Sientes que los viajes convencionales ya no te aportan gran cosa?

¿Necesitas hacer más actividad física y no sabes cómo?

¿Crees que necesitas reconectar con la naturaleza?

¿Te has planteado viajar en bicicleta pero no sabes qué llevar, a dónde ir y con quién?

¡Estás en el sitio perfecto para solucionarlo!
Ya que Sendero Alternativo pretende:
– Animar y motivar a mujeres que quieren cambiar su manera de viajar hacia el cicloturismo. Reconectando con la naturaleza y creando una rutina activa en su día a día.

– Ayudar a planificar el próximo viaje teniendo hasta el más mínimo detalle en cuenta a: preparación física previa, material, ruta, alojamiento, alimentación e hidratación, mecánica básica, transporte hasta el punto de inicio, compañer@s, etc.

Solventar problemas y dudas de las ciclistas que ya han viajado en bici con anterioridad: ajuste del material, dolor de nalgas y espalda, ser más eficaces pedaleando, etc.

¿Y cómo acceder a este aprendizaje?
Tienes 2 maneras de llegar:

Consultoría personalizada

Es el camino más rápido. Resuelve conmigo todas las dudas sobre viajar en bicicleta y juntas crearemos un plan de acción para que tu próximo viaje sea todo un éxito.

Blog

Crea por tu cuenta el plan de acción previo a tu viaje cicloturista con toda la información que te ofrezco en la guía y semanalmente en mi blog.

Camino más lento pero a tu propio ritmo.

Pero… ¿quién es Sandra Cuello?

Nací y me crié en Robres, un pueblo de algo menos de 600 habitantes en la provincia de Huesca (Aragón).

No me puedo imaginar una infancia más feliz. Rodeada todo el día de animales y naturaleza. Hecho que ha marcado mi personalidad para siempre. 

Leer, salir a hacer deporte con mis perras e ir al campo con mi familia, eran mis grandes entretenimientos. Y no por que no me quedara otro remedio, sino porque realmente me encantaba hacerlo. Al igual que a día de hoy.

Me considero una persona muy sensible, reflexiva e inconformista. Todo ello me ha llevado desde una edad bien temprana a plantearme cuál era el sentido de mi vida y cuáles mis verdaderos sueños.

 

Cuando empecé a darme cuenta de como funciona el mundo y la cantidad de injusticias que hay en él: quería cambiarlo. Poco a poco me he ido dando cuenta de que bastante trabajo tengo conmigo misma.

Por la personalidad soñadora y exploradora que tengo: ¡nunca se me acaban los sueños que cumplir! Aunque alguno de ellos ya lo he podido tachar de la lista.

Salir de la universidad como Graduada en Ciencias de la Actividad Física y Deporte, realizar el Camino de Santiago a pie saliendo desde mi propia casa, viajar sin fecha de vuelta por meses a otros continentes, subir grandes montañas en Alpes y Andes, independizarme…

Para conseguirlo, he trabajado de infinidad de cosas. Algunas relacionadas con mi formación, otras no tanto.

Camarera, ayudante de cocina, vendiendo material deportivo, realizando campamentos con niños, dando clases dirigidas en gimnasios, de entrenadora personal, realizando terapia con caballos a personas con diferentes enfermedades…

Ninguno de estos trabajos me ha durado más de 4 meses. Y no porque no estuviesen contentos conmigo, sino porque me auto-despedía para irme a viajar durante meses.

Siempre aparece la vocecita interior recordándome que no estaba yendo por el camino correcto.

Pero al volver de los viajes y tener la cuenta bancaria casi en números rojos, me hacía entrar en un bajón tremendo. Casi depresión. Sentía frustración al no encontraba mi lugar en el mundo, ni la manera definitiva de cumplir mis sueños.

Hubo un tiempo en el que creí que siendo bombera o profesora de secundaria podría acercarme a ellos. Pero la vocecita seguía, y no se conformaba con eso. Quería vivir en total coherencia mis valores y principios.

Y cuando estaba a punto de tirar la toalla, de seguir la corriente. Me atreví a lanzarme a la piscina, a invertir mi tiempo y dinero en algo que realmente me hace feliz.

Y qué mejor manera de hacerlo que uniendo lo que nunca he dejado de hacer: viajar y hacer deporte al aire libre.

Es así como nace Sendero Alternativo. Una mezcla de mis sueños, pasiones, inquietudes y mucha ilusión, ideal para el “culo inquieto” que soy.

Solo hay una manera de dejar un mundo mejor y es ayudando a las personas que te rodean, aportando lo mejor de ti misma. Ese es mi principal objetivo de vida, al igual que el del proyecto.

Así que si crees que puedo ayudarte… ¡Estaré encantada de hacerlo!

¡Que nadie te diga cómo tienes que viajar! ¡Únete a la comunidad!
¡Sí, quiero unirme!

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